Todas las razas poseen el mismo tipo de dentadura ya que su alimentación está basadas en las mismas materias primas. La única diferencia es el mayor o menos desgaste según el tiempo que pase masticando. La mayoría de los equinos poseen un sistema digestivo preparado para tener una dieta rica en fibras durante muchas horas al día, mientras que los caballos "domésticos" no. Y esta es una de las principales causas de la aparición de patologías dentales. Con la alimentación de manera artificial, la dentadura no se desgasta demasiado y comienza un crecimiento exagerado e irregular de los dientes y de las muelas.
Los caballos poseen dos tipos de dientes, por un lado, los deciduos o de leche, que se caerán y cambiarán con el paso del tiempo, y por otro lado, los permanentes, que solo erupcionan una vez en la vida. La dentadura de los caballos posee un total de 44 dientes; 12 incisivos, 4 caninos, 16 premolares y 12 molares. Entre los 2 años y medio y los 5 años se produce los cambios en la dentición de leche o deciduos. Cuando ya tienen los dientes permanentes, para que tengan una dentadura adecuada se debe limar los premolares y molares, controlar la erupción de los dientes de leche y de los permanentes en caso de que se produzcan alteraciones en este proceso y controlar la erupcion de los molares y del primer premolar. Como nos ha comentado Inmaculada García, veterinaria equina, una de las principales diferencias entre los dientes deciduos o de leche y los permanentes, es que los primeros son más pequeños, su corona es más blanca, con surcos y crestas longitudinales pequeñas y ovaladas, mientras que los permanentes son más grandes y con cemento en la superficie oclusal, amarillentos y rectangulares, con dos surcos en los dientes superiores y un surco en los inferiores.
La revisión de la boca se debería de hacer en un periodo entre 6 y 12 meses, pero siguiendo los criterios de edad, el uso y las patologías especificas de cada equino.
Existe una separación entre los incisivos y los premolares que es el diasistema, es decir, donde se coloca la embocadura. Ademas, los dientes se dividen en dos arcadas; la arcada maxilar y la arcada mandibular. Los dientes de los equinos están formado por tres sustancias claves como son el cemento, el esmalte y la dentina.
Según su dentadura a los caballos se les puede determinar su edad, En el rango de edad de los 0 a los 20 años de manera precisa, sin embargo, después también, pero de una forma menos exacta.
Si vuestro equino posee alguno de estos signos puede estar sufriendo alguna patología dentarias. Estos signos pueden ser la perdida de peso o dificultad para recuperarlo, la excesiva salivación o dificultad al masticar, mal aliento, cólicos frecuentes entre otros... Cuando se encuentren estos signos debemos comunicárselo al veterinario y se le debería practicar un examen de la cavidad oral.
Los caballos sufren multitud de patologías de la cavidad oral que necesitan la actuación de un profesional. Las principales enfermedades son las puntas de esmalte, que se producen por el anormal desgaste de los molares y premolares, por lo que se producen puntas cortantes en el borde interior de los dientes mandibulares y en el borde exterior de dientes maxilares. Esta patología se da con frecuencia porque los caballos son "Hypsodonto", es decir, sus dientes crecen hasta una edad determinada, y después, erupcionan dentro de la cavidad bucal sustituyendo a las partes desgastadas por efecto de la masticación, como nos ha comentado José María Galafate, odontólogo equino. Para evitarlo los equinos deberían tener una alimentación adecuada, aunque pueden aparecer en menor medida ya que se trata de un problema fisiológico y la retención de dientes deciduos o de leche; los dientes lobos, que se trata de la erupción de los primeros premolares. Suelen producir problemas en la embocadura y movimientos anormales de cabeza. Cuando se extrae el diente también debe extraerse la raíz.
Inmaculada García nos comenta que un caballo sufrió periodontitis, por la acumulación de sarro con retracción de encías en incisivos superiores. Para su mejora se aplicó una limpieza de sarro con curetaje y además, se recurrió al uso de antisépticos en la zona durante varios días.
Fuentes:
- Veterinarios especialistas en odontología equina
- Revista Extremadura PRE "La boca del caballo".
- D. José María Galafate Pica, odontólogo equino, miembro de la Sociedad Española de Odontología y Cirugía Maxilofacial Veterinaria y Experimental.
- Dña. Inmaculada García del Rosal, veterinaria equina