lunes, 12 de marzo de 2018

La hidroterapia, una técnica que mejora las lesiones de tejidos músculo - esqueléticos

La mayoría de los caballos sufren lesiones de tejidos músculo - esqueléticos. Algunos expertos optan por acudir a técnicas como la hidroterapia, que no es una única terapia de entrenamiento. El Centro de Medicina Deportiva Equina la incluye dentro de un plan de entrenamiento completo, que depende del nivel de forma física, tipo de competición, según objetivos a seguir y según el momento de la etapa competitiva. 

Los caballos presentan mayores tasas de corazón en aguas tranquilas que en el agua que se esta moviendo

Además de mejorar las lesiones, la hidroterapia es útil para el entrenamiento, para la musculación y para mantener o incrementar el rango de movimiento en caballos de deporte. 

Existen cuatro componentes para la correcta hidroterapia equina: la aireación, la temperatura del agua, la profundidad del agua y por último, la cantidad de concentración de sal en el agua. 

El caballo al no ser un nadador natural, se debe someter a un proceso de adaptación. CEMEDE establece dos tipos de ejercicios en el agua. Por un lado, la natación, que es menos recomendado por los siguientes motivos: la musculatura que usa no tiene nada que ver con la que va a utilizar al moverse en la tierra; al nadar hace ablandura que tampoco es un aire natural en el caballo; ademas, al nadar, el caballo trabaja en extensión que tampoco es recomendable; y finalmente, el caballo hace unos movimientos exagerados en las articulaciones y estos no son naturales. La única ventaja que posee la natación es que se mantiene una mejor forma cardiovascular. Por otro lado, la flotación parcial, que utilizan en el Centro de Medicina Deportiva Equina, a través de treadmill acuático. Las ventajas que posee la flotación parcial son las siguiente: el caballo esta pisando, por lo que recibe impactos en tendones, ligamentos y articulaciones, que es importante para rehabilitar y crear presión controlada; la intensidad o presión de esta pisada se puede modificar con la profundidad del agua; la musculatura y el patrón de contracción fibrilar es similar a la locomoción terrestre; aumenta el rango de movimiento articular más controladamente; se trata de un aire natural; y finalmente, se puede jugar con la intensidad del agua, en función de que articulación se quiera mejorar, o si se pretende muscular al animal. 

La temperatura que se debe utilizar en la hidroterapia equina tiene que oscilar entre 2 - 4 grados Celcius, ya que tiene que tener un efector adormecedor, y así, evitar la acumulación de líquido en el caso de una lesión. 

Las sesiones de hidroterapia, en lineas generales, suelen durar unos 20 -  30 minutos. Aunque, el número se de sesiones semanales dependerá del estado y del tipo de caballo. Estas sesiones son diseñadas individualmente, al igual que los programas de entrenamiento, ademas se irán modificando dependiendo la forma física del atleta. 

El Centro de Medicina Equina de la Universidad de Córdoba surge a partir de las necesidades de I+D+i de varios grupos de investigación de la Universidad. En los últimos años, se ha producido la expansión del caballo de deporte que ha llevado al desarrollo y a la aplicación de nuevas tecnologías para potenciar el rendimiento deportivo de un caballo. Tiene como principal objetivo, promover, potenciar y facilitar la docencia e investigación en el caballo de deporte y su aplicación al sector productivo. 

Fuentes:
- Ana Muñoz Juzado, profesora titular de Medicina y Cirugía Animal en la Facultad de Veterinaria (Universidad de Córdoba).  

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